Más que un vecino.
Y de repente te das cuenta de que todo ha cambiado, que nada es lo mismo, que nada será igual. Que todos esos besos, esos abrazos y esas emociones que te hacia sentir no van a ser las mismas. Que esas sonrisas a la mitad de un beso se acabaron. Que ya no podré mirarle igual que antes que todo se acabó y no hay vuelta atrás.
Pero una persona muy importante en mi vida me enseño´,sin querer, que la vida es corta, y que quien se va de la tuya es por que no era la persona adecuada. Me enseño a aprovechar el tiempo y a no malgastar lágrimas ya que según aquella persona una lágrima es una gota de agua salada que cae por tus ojos y que lo único que te hace es dolor de cabeza. Me enseñó que si alguien te quiere de verdad, le va a dar igual de donde seas, como seas, o quien seas. le va a dar igual tu raza, el color de pelo, de ojos, tu talla de camiseta o pantalón y me enseño que si alguien te quiere de verdad da igual en que idioma le digas que le quieres ya sea: te amo, ti amo, i love you, je´tem o lo que sea, todo lleva a un mismo sentimiento.
Me demostró más de lo que la gente me podría haber demostrado en mucho tiempo, me enseñó a desahogarme sin llorar o pensar que no valgo una mierda. Él me dio mas terapia que me podría haber dado un psicólogo o un médico. Gracias a él se que ahora la gente nueva que entre en mi vida merecerá la pena conocer y darla una oportunidad sin juzgarla, gracias a él aprendí a no encerrarme en el pasado y gracias a eso he conocido a una persona que me alegra las tardes que me hace sonreír con un simple: "te quiero pequeña" que me hace sentir bien y agusto y todo eso pese haber pasado solo unas horas con el en un río y ahora gracias a TODO eso poder empezar de nuevo con una nueva vida.
Gracias por hacerme feliz en los peores momentos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario